El nacionalismo, la guerra y la democracia liberal
El siglo XXI nos ha brindado tres sorpresas, que, si lo pensamos bien, quizá no deberían haber sido sorpresas sino conclusiones inevitables de la lógica política y económica. Si no vimos venir estos desarrollos globales fue porque estuvimos embrujados por un discurso ideológico cuyo origen fueron los pactos mundiales de la posguerra y, luego, la caída del bloque soviético.
Hay una explicación de estas tres sorpresas que embona muy bien con la teoría marxista, lo que, a estas alturas, no deja de resultar irónico.
La primera sorpresa es la alianza reciente entre el capitalismo y el nacionalismo acérrimo, más ofensivo. Se pensó que el capitalismo llevaría a la globalización económica y política. Las naciones se........
