Reforma electoral: dudas de fondo
Apenas habían pasado unos minutos desde que fue esbozada en Palacio Nacional y la iniciativa presidencial de reforma electoral ya había encendido alarmas en todas las dirigencias partidistas: en la oposición, pero también entre los aliados que han sido pilares en la construcción del llamado segundo piso de la Cuarta Transformación.
Las primeras reacciones no fueron menores. Dirigentes del PT y del Partido Verde —socios estratégicos de Morena— dejaron en claro que no acompañarán la propuesta si implica reducir la pluralidad política. En la oposición, en tanto, se instaló de inmediato el discurso de que se trata de una “Ley Maduro” que no cerrará la puerta al narcodinero en las campañas.
La iniciativa será presentada formalmente el lunes, pero el adelanto difundido desde Palacio Nacional deja abiertas interrogantes profundas: desde la posibilidad de que candidatos derrotados puedan llegar a San Lázaro, hasta la eliminación del PREP y el eventual debilitamiento de la certeza electoral, pasando por un recorte presupuestal que podría afectar la competencia entre fuerzas políticas.
México ante la persistencia arancelaria
Se trata de diez propuestas agrupadas en cuatro ejes —representación proporcional, reducción del gasto, fiscalización y participación ciudadana— que, en el papel, buscan fortalecer la democracia mexicana. En la práctica, sin embargo, plantean preguntas que aún no tienen respuesta.
Congreso: la nueva fórmula
La reforma propone eliminar los plurinominales del Senado, que quedaría integrado por 96 miembros, mientras que la Cámara de Diputados mantendría sus 500 curules: 300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional.
Pero el rediseño de estos últimos es lo que genera dudas. De los 200 diputados plurinominales, 97 serían candidatos que no ganaron la elección pero obtuvieron los mejores porcentajes de su partido; 95 serían........
