La batalla que Morena no puede perder
Oaxaca, uno de los bastiones históricos de la izquierda mexicana, ha encendido focos rojos en la dirigencia nacional de Morena. En la cúpula del partido existe preocupación por la operación de un grupo de poder que, pese a estar rodeado de controversias y episodios polémicos, busca controlar candidaturas estratégicas en distintas regiones del estado con una ruta perfectamente definida: conquistar la capital en 2027 y construir desde ahí la disputa por la gubernatura en 2028.
Liderazgos morenistas me comentan que en el círculo cercano de Ariadna Montiel tienen perfectamente claro que en política los problemas ignorados rara vez desaparecen. Por el contrario, suelen crecer hasta convertirse en crisis. Y cuando se trata de procesos electorales, los focos rojos que no se atienden terminan reflejándose en las urnas.
Por eso, en momentos en que la oposición se ha endurecido en diversos estados del norte del país, Morena no quiere sorpresas en entidades consideradas emblemáticas para la izquierda. Oaxaca es una de ellas. De ahí que la revisión de perfiles para las próximas candidaturas locales y federales haya comenzado mucho antes de lo habitual y sí, han puesto lupa.
Avanza la derecha: da razón a Lula
Las fuentes consultadas sostienen que el partido enfrenta un desafío distinto al de sus años fundacionales. Ya no se trata solamente de ganar elecciones; se trata de cuidar quién representa al movimiento. La preocupación no es menor si se considera que en Oaxaca estarán en juego diputaciones locales y federales, 142 presidencias municipales por partidos políticos y la mayoría de los 428 municipios que se rigen por sistemas........
