Velázquez, buen pintor y mal suegro
Lo que se ha descubierto del genial sevillano supera a «Torrente, presidente» y da idea de la desmedida ambición que sostenía al mejor pintor español de todos los tiempos. Una carrera no se alfombra solo de talento. Tan empeñado estuvo en dibujar el aire de «Las hilanderas», de manera que pudiésemos sumergir la mano en él, como en consolidarse en su puesto de pintor de la corte. Con un denuedo criminal.
Pues, señor, se enamoró su joven hija Francisca del oficial de su taller, Juan Bautista Martínez del Mazo, y para qué queríamos más, le dio con ello al padre el disgusto del siglo, pues tenía pensado para ella un matrimonio muy........
