El bastión de las palabras
El bastión de las palabras / La Provincia
Hace años tuve ocasión de entrevistar a uno de mis mayores ídolos musicales: Luis Eduardo Aute. Fue en el Aula Magna de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid. Aute, otros dos jóvenes entrevistadores y yo estábamos ahí sentados ante un público abarrotado, con micrófonos y, en mi caso, los nervios a flor de piel. No recuerdo ni qué preguntas le hice, solo que, cuando acabó el acto público y me acerqué con mucho esfuerzo para hablar con él, me pareció un poco seco. Más adelante, tras encontrármelo en alguna otra ocasión y oír hablar de él a amigos suyos, comprendí que simplemente era tímido. Él mismo confesó en varias entrevistas que, de joven, tenía pánico a los escenarios, sobre todo a los grandes.
Supongo que resulta inesperado que alguien que ha pasado la vida actuando delante de mucha gente pueda conservar la timidez juvenil o una parte de ella. Pero, si pienso en mi propio caso, no tengo ninguna duda de que es posible. Cada día tengo que convertirme en el centro de atención de veinticinco o treinta adolescentes que escuchan mis explicaciones y me hacen preguntas, y creo que,........
