Cultura gratuita
Inauguración de la 35ª Feria del Libro de Las Palmas / Juan Castro
Yo, como el perro y el niño, voy donde me dan cariño. No sé negarme. Cada vez que me invitan a un encuentro, sea docente o literario, digo que sí sin preguntar más que de qué quieren que hable, qué novela han leído los intervinientes o cuánto tiempo ha de durar mi intervención. Voy simplemente porque alguien (la coordinadora de un taller, los miembros de un club de lectura, un grupo de maestras y maestros de un colegio) considera que puedo ser de ayuda. Para mí es un deber además de un placer, ya he dicho que me encanta lo que hago. Recuerdo una ocasión, sin embargo (siempre hay una primera vez para todo), en que me resistí a participar en lo que me resultó un sainete. La joven (por su voz y su lenguaje)........
