Las gratitudes
Delphine de Vigan plasma la "dificultad de expresar la gratitud" en su última novela
A veces pienso en la muerte. Lo hago escondida con miedo de que, si me ve, me alcance. En ocasiones reflexiono sobre el desconsuelo y lo hago con la manta hasta el cuello, como cuando de niños oíamos algún ruido y nos escondíamos debajo de las sábanas, pero espiando por alguna rendija para que lo que quiera que hubiese en la habitación (o en el imaginario infantil) no nos agarrase desprevenidos. A menudo me sorprendo cavilando sobre la vejez, la pérdida de la autonomía, la fragilidad, la dependencia. Y me paralizo. No le tengo miedo a la muerte. Tengo miedo a dejar de existir. A perderme los amaneceres, el sabor del café, la calidez de un abrazo o la satisfacción de un logro alcanzado. En cambio, sí le tengo miedo al sufrimiento y a ser consciente de cómo, paulatinamente (o........
