Reconstruir para no repetir
Dice el viejo refrán "Al caído, caerle". Y Colombia parece estar viviendo una versión bastante poca afortunada de esa sabiduría popular. El país ya venía caminando con dificultad en materia de finanzas públicas, con un endeudamiento elevado, un déficit fiscal preocupante y cada vez menos espacio para maniobrar.Y, como si hiciera falta sumar otra carga a una situación ya compleja, la naturaleza acaba de imponer una nueva y costosa obligación: reconstruir buena parte del occidente del país, afectado por el terremoto del pasado 10 de agosto.No será una tarea menor. Habrá que recuperar viviendas, vías, puentes, edificios públicos, hospitales, escuelas e infraestructura esencial, pero sobre todo devolverles estabilidad y confianza a miles de familias que lo han perdido todo.Todo eso exige recursos, planificación, coordinación interinstitucional y una ejecución impecable, sostenida en el tiempo y libre de improvisaciones.La tragedia llega, entonces, en un momento particularmente difícil para las........
