Nos están callando
La cruel escena de Cristian Herrera siendo baleado frente a su familia da cuenta del estado de indefensión en que se encuentra buena parte del periodismo en Colombia. Este cobarde crimen en Cúcuta ocurrió un mes después de que a Mateo Pérez Rueda lo asesinaran hombres de las disidencias de las Farc mientras adelantaba labores de reportería en Briceño (Antioquia). Antes de matarlo, lo torturaron, confirmaron campesinos de la zona rural donde encontraron su cuerpo.En ambos casos se repiten algunos patrones: el afán de dos periodistas regionales por hacer su mejor trabajo, condiciones muy complejas de orden público y la incapacidad del Estado para garantizarles la vida. En el caso de Cristian Herrera, contaba desde el 2014 con un esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección (UNP) que, evidentemente, incumplió con su objetivo.En los últimos 49 años en Colombia han matado a 170 periodistas, nueve de ellos durante el Gobierno de Gustavo Petro, según explica la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) en el comunicado en el que lamenta y condena........
