El que con niños se acuesta...
Con la política exterior de Abelardo dela Espriella la diplomacia colombiana pierde el rumbo. Analizada desde la Psicología Gestalt, su conducta ante EE. UU representa un autosacrificio para ser reconocido y aceptado por “su patrón”, lo que lo empuja a tomar decisiones diplomáticas temerarias como el cambio de orientación diplomática colombiana: Cerró 14 embajadas abiertas por Gustavo Petro y no implementó la de Palestina. De una política exterior plurinacional se pasó a otra subordinada a Donald Trump.No obstante, su estrategia depende del resultado de las elecciones de medio término en EE.UU., donde un triunfo demócrata lo cambiaría todo. Muestra de esa incertidumbre es que un Trump acorralado, desesperado y acorralado, promete 5.000 dólares a cada adulto estadounidense para tratar de ganar la mayoría en el Congreso.Miremos el arriesgado cambio de rumbo de Abelardo........
