Nos volvimos islas
De tanto "jugarnos el país" nos hicimos islas y pusimos océanos entre nosotros. En esta campaña presidencial de segunda vuelta, de lado y lado insisten en que nos estamos jugando el país, cada uno convencido de que lo perderá todo, para siempre. Da miedo pensar el futuro así. Y lo peor del miedo es sentir que en cualquier momento llega una catástrofe, la misma que, a decir verdad, nadie puede garantizar que vaya a suceder: ni el autoritarismo venezolano para Colombia estaría asegurado -como también dijeron hace cuatro años-, ni el modelo Bukele sucedería sin más.Pero por ponernos a salvo de algo que apenas intuimos, el miedo termina justificando acciones violentas o aquellas que hacen imposible confiar entre personas diferentes. Porque aceptémoslo, decir que nos estamos "jugando" el país es reconocer que, como en todo juego, hay algo de azar y de otras variables, más allá de poner el voto. En cualquier caso, en el intermedio, el miedo nos va volviendo islas........
