William Anseume: Los terremotos sí se anuncian
Una cosa es que ellos, los terremotos, se hagan anunciar y muy otra es que los habitantes de un país y de unas regiones particularmente desmemoriadas del país, junto a sus irresponsables gobiernos, se hagan los megalocos ante los anuncios firmes e históricos.
Los cronistas relatan los “destrozos miserabilísimos” del terremoto de 1641, precisamente en junio de aquel año, y su terrible afectación material y humana en Caracas y La Guaira. Por Bolívar y su fuerte presencia, recordamos de los libros de historia, de cuando se impartía esa materia en colegios y liceos, el devastador terremoto de 1812; lo que olvidamos, ¿porque queremos?, es que afectó grandemente el Litoral Central también. Al igual que el de 1900. Pero, más cerca, el de 1967, no afectó solo a Caracas,........
