Pre- transición: El tiempo no espera, por Rafael Veloz García
Emergencia humanitaria ya, ruta electoral en marcha: la propuesta del POC, CONFEPUV y FAPI para los venezolanos que no pueden esperar un año
Venezuela vive hoy una etapa que podríamos llamar de pre-transición: el régimen heredero de Maduro está en pie, las instituciones siguen capturadas, pero el escenario político ha cambiado de manera irreversible desde el 3 de enero de 2026. El Secretario de Estado Marco Rubio ha trazado una hoja de ruta de tres fases —estabilización, recuperación económica y elecciones libres— que constituye el marco de referencia internacional. La Plataforma Unitaria Democrática, por su parte, ha detallado un plan en tres etapas que parte del restablecimiento de garantías políticas y culmina en comicios en todos los niveles del Estado. Y María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025, ha señalado con claridad que un proceso electoral con votación manual y condiciones reales puede completarse en nueve o diez meses, siempre que se inicie cuanto antes. El problema es ese precisamente: que no ha comenzado.
La razón de esa demora no es técnica ni logística. Es política. En veintisiete años de destrucción institucional, el régimen tuvo siempre una sola prioridad: mantenerse en el poder bajo cualquier excusa. Esa lógica no desaparece con la extracción de Maduro. Los herederos del sistema —quienes hoy designan fiscales, defensores y magistrados con las mismas caras del aparato anterior— no tienen ningún interés genuino en convocar unas elecciones que saben que perderían con la misma contundencia del 28 de julio de 2024, cuando el embajador Edmundo González Urrutia obtuvo el 70% de los votos. Como bien señaló el propio González Urrutia en declaraciones recientes: “Las estructuras de control no desaparecen solas. Todo eso sigue ahí, adaptándose, buscando sobrevivir.” Eso es exactamente lo que estamos viendo: adaptación y supervivencia del sistema, no transición.
Pero mientras el régimen maniobra para........
