Transición o continuismo: el caso de la Universidad Simón Bolívar, por Luis Barragán
La crisis se expresa en los más variados ámbitos y tiende, así, a confundir a la propia opinión pública, mientras la estrategia comunicacional del oficialismo procura frenar o neutralizar cualquier animadversión, disidencia u oposición aparentando una transición que todavía no reconoce explícitamente, ganando tiempo para un reacomodo que, en definitiva, encubre el más vulgar continuismo. El caso de la Universidad Simón Bolívar resulta francamente patético al ejemplificar los lineamientos de la encargaduría presidencial, pero también al revelar el forcejeo interno del chavismo, al que igualmente le falta conducción política.
Recordemos que la casa de estudios fue intervenida hace cinco años por el Gobierno nacional, bajo un mandato constitucional y legal muy claro para realizar los comicios rectorales en un plazo perentorio de 180 días, pero aquellas autoridades escogidas a dedo terminaron demostrando una manifiesta incompetencia. Los interventores tienen, en efecto, poco más de cinco años de un eterno interinato, en abierto conflicto con los gremios, incluyendo la confiscación de la Casa del Profesor, mientras estiran la provisionalidad a más no poder en nombre, santo y seña del chavismo.
Es inevitable señalar, por otra parte, la negligencia y destrucción de la universidad, largamente denunciadas por los medios disponibles y planteadas oficialmente, hasta el punto de........
