“La sombra del riesgo”, por José Luis Farías
Todavía es pronto, nos dice el comedido análisis de The Washington Post, para que el entusiasmo invada los salones de la toma de decisiones en Washington. La cooperación circunstancial de Caracas, esa cortesía nacida más del miedo que de la convicción tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, no ha bastado para disipar la bruma de desconfianza que envuelve a la nación venezolana. Allí abajo, en el llano cálido y la refinería exhausta, se juega una partida donde las fichas son promesas y el tablero, un campo minado por la historia.
La interina Delcy Rodríguez ha aprendido el arte de la conversación cortés con los enviados de Trump, o más exactamente el viejo oficio de doblarse para no partirse. Ha liberado a algunos presos, ha alisado ciertos papeles burocráticos, ha recibido el elogio protocolario de secretarios........
