José Gerbasi: Pilotos del Retrovisor
Hay un fenómeno profundamente llamativo en la psicología colectiva del venezolano, una especie de disonancia cognitiva que nos hace actuar como el espectador más severo de nuestra propia carrera. En los últimos meses, especialmente a partir del giro inédito e histórico que tomó el tablero político nacional el pasado 3 de enero, el país ha entrado en una dimensión estratégica completamente nueva. Es un escenario que no tiene precedentes, un circuito político de alta velocidad que exige rigor analítico, perspectiva de conjunto y una inmensa madurez intelectual. Sin embargo, lo que abunda en el ruido cotidiano no es el análisis sólido, sino la descarga de opiniones viscerales empeñadas en buscar la falla mecánica, el error en los pits o el fantasma del pasado.
Es como asistir a un Gran Premio de la Fórmula 1 donde un monoplaza de alta ingeniería, después de años de saboteo y altos trabajos mecánicos, finalmente logra una sincronización perfecta en los pits, diseña una estrategia de carrera impecable y empieza a marcar los mejores tiempos en la pista. Cualquiera que entienda de automovilismo aplaudiría la........
