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George García Khiyami: De las sombras del hambre al brillo de la vida

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20.04.2026

La historia del siglo XX y lo que va del XXI podría resumirse en una sola lección: el hambre no se cura con consignas, sino con mercados. La transformación de la República Popular China es, sin duda, el experimento sociopolítico más radical de nuestra era. De ser un país sumido en el letargo de un marxismo agrario asfixiante bajo el mando de Mao Zedong, se convirtió en una potencia que hoy disputa la hegemonía global. Este cambio no fue el resultado de una iluminación ideológica, sino de una claudicación necesaria ante la realidad económica.

En 1950, tras la consolidación de la República, China era un cementerio de ilusiones colectivistas. Mao, con una fe ciega en la planificación central, impuso la abolición de la propiedad privada y la colectivización forzada. El resultado fue un aislamiento casi total y un PIB per cápita que apenas rozaba los 54 dólares.

Bajo el «Gran Salto Adelante» y la posterior «Revolución Cultural», la pureza ideológica se pagó con millones de vidas y una economía de subsistencia donde el ingreso rural apenas alcanzaba los 8 euros mensuales. Mientras Occidente prosperaba, la China de Mao languidecía en una pobreza extrema que afectaba a más del 90% de su población.

El punto de........

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