Freddy Marcano: La transición empieza en la vida cotidiana
Venezuela no solo enfrenta un problema de poder; enfrenta, sobre todo, un problema social profundo que condiciona cualquier intento de transición. Hablar de cambio político en un país donde el salario casi ha desaparecido, el poder adquisitivo se diluyó, los servicios básicos colapsaron y las instituciones dejaron de proteger al ciudadano exige un ejercicio de honestidad intelectual. Ningún proceso transitorio puede sostenerse si ignora la realidad material en la que vive la mayoría de la población.
Los estudios comparados sobre transiciones democráticas advierten que los procesos de cambio no fracasan únicamente por errores políticos, sino por desconexión social. Cuando el ciudadano no percibe mejoras mínimas en su vida cotidiana, la transición deja de ser esperanza y se convierte en abstracción. En contextos de deterioro extremo, como el venezolano, la legitimidad inicial del proceso no se mide por discursos o acuerdos, sino por la capacidad de frenar el empobrecimiento continuo.
La situación actual del país es atípica, por lo que el proceso transitorio comienza con un actor gubernamental que fue, al mismo tiempo, generador del colapso económico, social e institucional. La apertura........
