Diálogos y canibalismo, por Antonio Ledezma
La política, en manos de la tiranía que ha despedazado a Venezuela, no es un ejercicio de entendimiento, sino una gastronomía del horror. Han perfeccionado una receta donde el ingrediente principal es la buena fe de los incautos y el aderezo es el tiempo robado a la libertad. Lo que ellos llaman «diálogo» no es más que un ritual de canibalismo político: se sientan a la mesa no para acordar, sino para devorar la esperanza de un pueblo, triturando instituciones y digiriendo la soberanía popular bajo el manto de una falsa diplomacia.
Lo hizo el «barón de Sabaneta» y lo perfeccionó el heredero de la infamia. La pócima siempre es la misma: una mezcla de cinismo, engañifa y simulación que les permite transmutar sus derrotas más estrepitosas en victorias tácticas. Para esta satrapía, el diálogo es un respirador artificial que activan cada vez que........
