¡Nos toca a todos!
Terminan unos días verdaderamente difíciles para nuestro país. Si hay algo complejo para los seres humanos es la incertidumbre. No saber qué va a pasar constituye una de las pruebas más exigentes para nuestra mente. Estamos acostumbrados a anticipar, a planear y a tener cierto control sobre aquello que nos rodea.
El cerebro busca constantemente certezas para interpretar la realidad y responder a ella; esa es, en gran medida, una de sus funciones principales. Cuando no contamos con suficiente información sobre el futuro, el estrés y la ansiedad comienzan a ocupar espacios que antes estaban reservados para la calma, la confianza y la esperanza.
Acabamos de atravesar semanas de espera frente a una situación de altísimo significado emocional: el futuro de nuestro país y la elección de quien tendrá la enorme responsabilidad de........
