La memoria es una espiral de ausencias…
La memoria nos cuenta que la gran lección por aprender era fusionar los sentimientos con las emociones espirituales, y depositar en el alma la cosecha, sin dejar al garete la razón de ser de los presentimientos.
Era como estar en alta mar, esperando que los pelícanos, o las gaviotas, trajeran señales de algún cardumen de esperanzas, presto a ser atrapado en las redes de una nostalgia bonita, sin periferia…ni........
