Las estupideces de Trump
Que solo fueran las estupideces del vecino, vaya y venga, pero son ni más ni menos que las de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, la persona que desempeña el cargo con más poder en el mundo. En ocasiones, todos cometemos estupideces, incluido el papa en Roma, pero con Trump, la cosa cambia, pues sus estupideces no son ocasionales; son permanentes, en lo grande y en lo pequeño y que, para colmo, no se pueden discutir, como si la suya fuera la palabra de Dios, respetuosamente escuchada.
Parece un Superman de tira cómica, que no se cansa de autoalabarse y de autodesignarse el gestor o ejecutor de todo lo imaginable. A los demás, no nos quedaría sino meter la cola entre las patas, cual perro castigado y alabarlo a él, que es el más grande, el responsable de todo lo bueno que hay en la tierra; lo malo, obviamente es obra de sus enemigos, de los cuales pronto dará cuenta. Esto sucede en el actual escenario político norteamericano, un edificio deleznable, que heredó el actual presidente y que aprovecha para reinar sin control.
Hasta ahora, la oposición demócrata, no ha capitalizado el creciente desgaste........
