La dictadura de la mala noticia: cuando el miedo se volvió titular
No recuerdo en qué momento exacto ocurrió, pero ocurrió. Un día encendimos el televisor para acompañar el desayuno y allí estaba la muerte. Abrimos el celular antes del almuerzo y allí estaban los accidentes. Llegamos a casa en la noche, buscamos “informarnos” y nos sentamos a cenar con masacres, atracos, tragedias y cifras rojas. La mala noticia dejó de ser excepcional y se convirtió en rutina. En producto. En protagonista y me canse dije: Basta!
Hoy pareciera que no hay espacio informativo si no hay sangre, escándalo o desastre. La muerte abre noticieros. Los accidentes lideran portales y redes. La tragedia es primera plana o última hora. Y lo más inquietante no es que ocurran, porque siempre han ocurrido, sino que hemos decidido que eso es lo que merece ser contado.
Desde hace años, el criterio editorial dejó de ser relevancia social y........
