menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Por las redadas, propietarios de tiendas en Los Ángeles piden no aprobar el presupuesto de ICE

36 0
16.02.2026

Redadas en Los Ángeles

Podcast La Opinión Hoy

Por las redadas, propietarios de tiendas en Los Ángeles piden no aprobar el presupuesto de ICE

Describen calles desiertas, restaurantes que cierran temprano, camiones de suministro que ya no llegan, empleados que se ausentan, daños por millones de dólares

En la conferencia de prensa del 12 de febrero en El Sereno, habla Alysia Bell, presidenta de UNITE-LA / Foto suministrada  Crédito: Cortesía

Calles desiertas, silenciosas. Restaurantes que cierran sus puertas temprano, cuando sus trabajadores se alejan rápidamente sin mirar atrás. Los camiones – eslabón indispensable de la cadena de suministros, ralean. La cadena se interrumpe. Dicen que los campesinos que cosechan el producto no han venido a trabajar. Que los conductores llaman enfermos. 

Este no es un panorama tomado de la destrucción de Gaza, o bajo bombardeos rusos en Ucrania. Esta es una descripción del área de Los Ángeles, especialmente el Los Ángeles latino, en estos días.

Es el resultado lógico de meses de redadas migratorias, cuando agentes enmascarados, anónimos, con uniformes diferentes e irreconocibles, fuertemente armados, montados en camionetas o vans, se presentan en los barrios en una demostración de violencia e impunidad. Interrogan, detienen, según el color de la piel. Se llevan gente en sus vehículos quién sabe adónde, y todo sin identificación más que una escarapela que solamente dice: “Policía”. 

Esto es lo que pasa en nuestros barrios. 

En el Condado de Los Ángeles los latinos son casi cinco millones de residentes, el 48% del total. Y al menos 8.5 millones en los cinco condados del Sur de California. 

El barrio angelino de El Sereno, de densa población latina, llamativo paisaje y fundado en 1769 como poblado independiente, fue el epicentro de una redada migratoria de ICE a comienzos de mes. 

Uno de los blancos fue la modesta tienda de comestibles Green Grocer, que ocupa el medio de una cuadra sobre la avenida Huntington Dr.  

Por ahí pasaron los agentes enmascarados. Quizás vean, al pasar, que esta tienda peculiar que enfrentó tantas dificultades por ser singular, sigue exhibiendo sus “frascos de mermeladas especiales, velas hechas a mano, tarjetas hechas a mano y refrescos que solo se pueden encontrar en América Central”.

La presencia amenazante de las tropas intimida.

Una de las dueñas dice: “cuando los trabajadores tienen miedo, no acuden. Cuando los proveedores pierden miembros del equipo de la noche a la mañana, las entregas se detienen. Cuando nuestros clientes se preocupan por la seguridad de su familia, no pueden concentrarse en alimentar a sus hijos con alimentos saludables”.

Se convierte en una reacción en cadena.

Por eso, la semana pasada un pequeño grupo de representantes de esos restaurantes, supermercados y tiendas, se reunieron con la prensa frente a la tienda Green Grocer para hacerse oír, con una demanda específica: quieren que el Congreso rechace la aprobación del presupuesto del Departamento de Seguridad Interna, que controla ICE y las demás agencias policiales migratorias. Quieren que cese el acoso. Para que les dejen vivir. 

Allí estuvieron varios propietarios de restaurantes, representantes de supermercados y........

© La Opinión