menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La “Grandeza”

21 0
06.07.2026

Quienes debían dar ejemplo, por su estatus político o mediático, han insultado durante cuatro años a quienes percibieron como adversarios, con palabras que antes se reservaban para lugares de la ciudad que la tolerancia concedía. Algunos de los que reciben un sueldo con los impuestos que pagamos todos los colombianos se sintieron autorizados para insultar a la mitad de los contribuyentes que no comparten su parecer político.

La falta de buenas maneras se confundió con rebeldía, y la rebeldía, con originalidad. Pero el mal gusto de los gobernantes no debería preocupar porque, al fin y al cabo, no hay norma que obligue a los funcionarios a tener buen gusto y a medir sus palabras.

El mal gusto se vuelve un problema cuando los discursos de los que depende el futuro de la Nación se transforman en expresiones gaseosas en el contenido que, además, trastocan los valores y ofenden la inteligencia. Son el vehículo idóneo para confundir a las barras que encuentran allí la oportunidad para sentirse identificadas y para atribuir credibilidad a la vulgaridad: las mismas barras........

© La Opinión