De escándalo
Mercedes González, directora general de la Guardia Civil, con el DAO Manuel Llamas. / Kiko Huesca EFE
Que la cúpula de la Benemérita esté bajo sospecha judicial por intentar, presuntamente, silenciar a su propia unidad de élite, la UCO, no es solo un escándalo político, es un ataque directo a la línea de flotación de nuestra democracia. Nadie ignora que la Guardia Civil se fundó para proteger a los ciudadanos, no para blindar a los despachos del poder político que todo lo emponzoña. La imputación de la directora general de la siempre honrada Guardia Civil, Mercedes González, y de su director Adjunto........
