Otra mirada hacia Irán o Afganistán
Un hombre ondea este miércoles banderas iraníes en Teherán. / ABEDIN TAHERKENAREH / EFE
Claro que nadie queremos la guerra. No hace falta ser Papa ni santo para llegar a esa conclusión. Ni ser de izquierdas o de derechas. Más tonto o más listo. Mejor o peor persona. Ya está, el argumento es sólido por sí mismo: soy pacifista, estoy en contra de la guerra. Y con eso y un bizcocho ya puedo seguir sonriendo como un maniquí y presumiendo de la superioridad de mi conciencia pacífica.
Solo que la realidad, más allá de nuestra acomodada burbuja de europeos........
