Los Magos de Occidente
Trump acusa a Maduro de haber torturado a pesonas en Caracas / L. O.
Según la tradición, unos Magos guiados por una estrella llevaron a Jesús tres presentes que simbolizan su triple naturaleza: el oro para honrar a los reyes, el incienso para invocar a los dioses y la mirra para ungir al hombre mortal. En el evangelio de San Mateo, eran magos, sabios estudiosos de los astros. En su representación en el mosaico de San Apolinar el Nuevo de Rávena, en el siglo VI, no aparecen como reyes. Es entonces cuando se concreta el número de tres – en la tradición armenia son doce – y los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar. La realeza y que el tercero sea de raza negra son posteriores al siglo IX.
Al contrario, los magos – ¿o deberían ser MAGAS? – de Occidente, Trump, Rubio y Pete Segseth, no tienen condición real, por más que alguno quisiera tenerla. Quizás sean magos, pero no precisamente estudiosos. El discurso de Trump es un paradigma en su especie. Los tres no llegan a tonto, porque tonto es un grado. Mi explicación no será un aburrido excursus sobre las artes oratorias.
Cualquiera que escuchara el sábado la rueda de prensa de Trump tras el secuestro de Maduro asistió al peor discurso que habrá oído nunca. Inconexo, incoherente, contradictorio, deshilvanado, deshilachado, disperso, confuso, ilógico, disparatado. Mariano Ozores hubiera rabiado de envidia. Es........
