Cuando el poder tiende al absoluto
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una imagen de archivo. / EFE / JIM LO SCALZO
El dictum de lord Acton es una de las frases más repetidas en la politología moderna: «el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente». Es, curiosamente, la frase de un católico a propósito de la irresponsabilidad del papa o del rey y dice mucho del espíritu liberal de este erudito inglés del siglo XIX. Nada que ver con quienes se autodenominan liberales en la actualidad.
Cabría hacer varias consideraciones sobre la irresponsabilidad, la inviolabilidad y la inmunidad que protegen constitucionalmente al rey, o sobre la inmunidad parlamentaria que permite la injuria y la mentira desde la tribuna del Congreso, pero me gustaría seguir con la conversación de la semana pasada, apreciado lector. En qué medida el poder afecta a la inteligencia o cómo se descubre la torpeza del poderoso cuanto mayor es su poder.
El primer ejemplo lo tenemos en Donald Trump. Quien tenga dudas sobre la capacidad del mandatario norteamericano, tal vez considere la posibilidad de que tenga buenos asesores, pero cada vez son más expertos los que certifican la incompetencia de Trump en múltiples materias, especialmente en economía, salud pública, investigación científica y en politología y........
