El blanco del azahar
Bando de la Huerta de los años sesenta. / Archivo TLM
Cuando ya se tienen más recuerdos que ilusiones (aún veo a aquel mozalbete que me cedió el paso a las puertas de un ascensor, signo de esmerada educación, que me hizo sentir anciano en plena treintena), y ahora, cuando queda lejano aquel recuerdo, acrecentado por el paso de los años, se goza mucho más del acumulado tesoro de la primavera. Una estación en la que los poetas afilan sus lápices para cantar a mozas y flores. Unas y otras lucen radiantes al sol de una Murcia renovada.
Ningún día mejor que el Domingo de Resurrección, cuando Murcia se viste de blanco nazareno y del prístino azahar para proclamar a los cuatro vientos sus más excelsas virtudes festivas en el calendario.
Majorettes de Montpellier / Archivo TLM
En otros tiempos, nos metieron el miedo en el cuerpo. Todavía, al recordar aquellos sermones lapidarios y preconciliares, los dientes rechinan y los huesos tiemblan como castañuelas. Es tiempo de Resurrección y de vida; en este domingo conmemorativo de la Resurrección de Jesús, miraremos su luz, la claridad que ofrece la fe, alejando de un manotazo las........
