Con Marité por Trapería
Marité Fernández-Delgado el día de su nombramiento como madrina de la Policía Municipal. Día de San Patricio, años sesenta. / Archivo TLM
Los mejores suelen marcharse sin avisar, de improviso. María Teresa Fernández-Delgado Sevilla, Marité, para los amigos, siempre fue una mujer que, muy a su pesar, nunca pasó desapercibida, mujer activa y con iniciativa, por eso debe de ser, que el pasado jueves, decidió abandonar este mundo perverso y marchar a esa otra dimensión que siempre esperó con profunda y cristiana fe.
Sería muy largo, daría para numerosos folios, narrar las múltiples virtudes de la personalidad de quien me ocupa: su humildad, simpatía, dinamismo, generosidad y murcianía, estarían entre las más destacadas. Prueba de ello era pasear con ella por Trapería, calle que siempre marcó el índice de popularidad de los murcianos. Ya digo, que pasear con ella por tan murciana calle, era........
