Minas bajo una temporada excitante
El portugués José Mourinho (i) junto al presidente del club, Florentino Pérez, durante su acto de bienvenida como nuevo entrenador del Real Madrid. / ANTONIO VILLALBA / EFE
Conforme cumplimos años nuestros campos de certezas se estrechan. Nos van quedando menos ideas claras, pero las que permanecen las tenemos clarísimas. Lo demás se relativiza. Debe ser la sabiduría de la experiencia. O eso dicen.
Después de tropecientos entrenadores, Florentino Pérez tiene claro que su técnico ideal es Mourinho. Tal vez porque de palabra defiende el fuerte como nadie. En cuanto a éxitos y gestión deportiva los ha tenido mejores y tan madridistas como la zamarra blanca.
En enero, cuando nadie lo había ni pensado, anticipamos aquí que el luso vendría al Madrid para la siguiente temporada. El parche Arbeloa en vísperas de Mourinho, titulamos aquella columna. Y ese momento ha llegado.
En tan discutible certeza de senectud puede que Florentino Pérez lleve la penitencia. Como tras las sorprendentes elecciones que anticipó, en otra operación impropia de su experiencia, donde dio a luz personalmente a un candidato que logró el voto de un........
