No me venceréis jamás
Alejandro Dumas, en los recuerdos de su viaje por el Cáucaso, hablaba del caudillo checheno Hadyi Murad, de su vida heroica y guerrera. Era un hombre de armas alabado por sus mismos enemigos. La leyenda de este Aquiles del Cáucaso también la conoció, fresca y viva, Tolstói cuando se encontraba en la región en compañía de su hermano, que servía en el ejército.
Hadyi Murad representaba para Tolstói el triunfo absoluto de la vocación por la vida. Su historia habitó durante años la memoria del genial escritor ruso, pero este sólo experimentó el deseo de novelarla al........
