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¿A dónde nos lleva la planificación hidrológica?

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22.03.2026

Un campo abandonado donde la sequía se deja notar en Cartagena. / Iván Urquízar

Han comenzado los trabajos para formular y aprobar el Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Segura que estaría vigente en el periodo 2028 – 2033. Para desarrollar esta función es oportuno preguntarse acerca de los efectos de los tres planes anteriores sobre los problemas hídricos estructurales de los territorios del Sureste Español.

Es notorio que esos planes hidrológicos han venido a establecer un marco técnico - jurídico muy alejado de los usos y costumbres tradicionales; en alguna medida han reconocido la realidad del déficit hídrico, pero no han servido para darle solución porque lo cierto y verdad es que, después de tanta planificación, seguimos padeciendo la misma penuria hídrica de siempre. Por tanto, los miles de folios que conforman aquellos planes sólo evidencian que en estas tierras no disponemos del agua necesaria; de ahí que su formulación ha sido ineficaz para cumplir lo establecido a tal efecto en la Directiva Marco del Agua y también en la vigente Ley de Aguas. Desde este punto de vista y en lo que se refiere a los verdaderos problemas hidrológicos que nos afectan no podemos sino destacar el fracaso de la planificación hidrológica.

Por otro lado, es evidente que desde el año 1998 hasta nuestros días los planes han sumado problemas nuevos a los que ya padecíamos entre los que cabe destacar la implantación de los caudales ecológicos que ni siquiera están sancionados por le Unión Europea como sería necesario.

La agricultura de regadío ha sido la gran perjudicada por los procedimientos planificadores debido a que usa la mayor parte de los recursos disponibles y por tanto se la ha castigado sometiéndola a trabas como la reducción de zonas regables tras acuñar el nefasto concepto de regadíos ilegales; limitaciones burocráticas de toda índole; y, sometimiento de las prácticas agrarias a un presentismo imbuido de revancha medioambientalista.

Todo ello ha es perceptible en la redacción de los documentos que integran la Planificación Hidrológica de la Demarcación Hidrográfica del Segura cuya transcendencia jurídica se condensa en las denominadas disposiciones de contenido normativo anejas a los diversos planes. En muchas ocasiones los Órganos de planificación se comportan como estuvieran asistidos del poder legislativo del Estado y dictan normas cuya complejidad técnica las protege de las normales funciones de interdicción a que deben estar sometidas las arbitrariedades de los poderes públicos.

Todo ello ha provocado el escepticismo de la sociedad ante la labor planificadora que no sólo se deja sentir en la Región de Murcia sino en todo el Estado Español y en el resto de países integrados en la Unión Europea. Lo que está causando una evolución del modelo de planificación hidrológica desde el paradigma esencialmente ecológico hacia otro más social de seguridad hídrica que permita garantizar la disponibilidad de los recursos hídricos allí donde son necesarios y que exige abandonar el exclusivo enfoque medioambiental hacia otro más amplio donde se integren medio ambiente, agricultura, industria, energía y clima.

Es necesario que los trabajos de preparación del nuevo plan hidrológico se adecuen a los tiempos que corren y a estas nuevas orientaciones de la sociedad europea para que, asumiendo el fracaso de lo hecho, se oriente hacia dar solución a los graves problemas que históricamente padecemos: falta estructural de recursos hídricos y episodios extremos de sequías e inundaciones. Sólo así lograremos salir del empantanamiento burocrático y alcanzaremos un verdadero desarrollo sostenible.

Junta Central de Usuarios Regantes del Segura


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