Decir el nombre
Oscar Wilde y Lord Alfred Douglas. / L. O.
Una vez pasado el mes del Orgullo, entramos en el mes del Prejuicio. Es una verdad universalmente reconocida que un hombre poseedor de una inmensa bilis necesita escupirla en algún sitio, así que Federico Jiménez Losantos —¡por la Virgen, Federico!, para los amigos— ha sentido la urgente necesidad de detallarnos su opinión sobre la manifestación LGTBIAQ del pasado fin de semana en Madrid. Es una opinión que no hay por dónde cogerla y parece más una pataleta que un artículo digno de una otrora ilustre cabecera, El Mundo, donde escribieron Mendicutti y Gala.
El artículo tiene repercusión porque la tinta se la da el periódico, pero es un artefacto tan torpe e infecto que les voy a ahorrar reproducir los argumentos salvo por dos: de los delitos de los que acusa........
