Desigualdad intolerable
Imagen de archivo de varias mujeres con nicab. / EFE
Nunca he visto a una mujer con burka en España, pero sí con velo integral. En el tranvía, por ejemplo, en pleno verano: una mujer sentada frente a su marido. Él con camiseta de rótulo llamativo, bermudas, zapatillas Nike y gorra con la visera hacia atrás. Ella, cubierta de arriba abajo, apenas visible tras la tela. Lo que siento es pena y vergüenza. Lo primero por ella; lo segundo, por él. No por su fe, ni por su origen, sino por la evidencia de una desigualdad exhibida en público. Una desigualdad intolerable que impide la expresión de la libertad individual.
Eso es lo que les contesté a mis amigos, que ayer se enzarzaron inmediatamente en una discusión a cuenta del debate en el Congreso sobre la prohibición del burka. «¿Somos liberales o reaccionarios?» «¿Quién soy yo para prohibir a nadie que se vista como quiera?........
