Luz verde al caos global
Lo ocurrido en la noche del 2 al 3 de enero en Venezuela no augura nada bueno para el mundo, a pesar de la alegría que embarga al exilio venezolano (nada menos que ocho millones de ciudadanos de aquel país obligados a buscar refugio en el extranjero ante la incompetencia y la crueldad del régimen chavista) y a cualquier ciudadano del mundo que ame la democracia. Incluso el sanchismo (cómplice a veces de la corrupta dictadura venezolana) se ha puesto al frente de la manifestación, temiendo que sus vergüenzas afloren más pronto que........
