Educación para la mediocridad
Una alumna levanta la mano durante una clase en un colegio de la Región de Murcia. / L. O.
Probablemente mi generación (la que se está retirando ahora) fue la última que se tomó en serio el ciclo educativo previo a la universidad. Los profesores eran exigentes, los controles eran frecuentes y exhaustivos, los repetidores no brillaban por su ausencia, como ahora. Desde entonces todo ha ido en la misma dirección: disminuir la presión sobre los estudiantes. Menos tareas para estudiar en casa, menos exigencia a la hora de demostrar lo aprendido y menos penalizaciones a los que no........
