En esta parte del mundo
El Rey Felipe VI y el Papa León XIV durante la celebración de la ceremonia oficial de despedida. / Casa de S.M. el Rey
La visita del Papa ha supuesto un revulsivo ético en la degradada política nacional. Y moral, ante el desnorte ideológico de la sociedad, española y global, que se está acostumbrando a considerar a la persona más que como ser humano, en su dignidad, como ente económico y uno de los factores de producción. Y el más prescindible. La maestría moral de Robert Prevost, por años de servicio misionero en defensa de la dignidad de la persona en las provincias andinas frente a las explotaciones mineras, está por encima de su encomienda como Papa.
Con una visión histórica evidente, ahí está la oportunidad y la talla intelectual que aporta Magnifica Humanitas, y la profundidad de los discursos que ha pronunciado en esta visita, apostólica porque es jefe de la Iglesia Católica. Es también referente moral en este contexto internacional de dictado del más........
