La dictadura de la "modernidad cosmética" contra el alma de Andalucía
La peregrinación del Rocío moviliza a cientos de miles de personas para ir a rezarle a la Virgen. / L. O.
Hace una semana desde que la Virgen del Rocío cruzara a hombros de su pueblo el umbral de su santuario y creo que se ha creado el poso suficiente para poder reflexionar todo lo que la romería y su procesión dio de sí en redes sociales. Con el regreso de las hermandades, los campos han vuelto al silencio y las emociones han dado paso a la calma de la memoria. Sin embargo, en el tablero digital, la música que se repite en cada evento religioso de masas y no ha dejado de sintonizar la vieja sinfonía de la intolerancia. Es el peaje habitual de cada acontecimiento: una corriente que, envuelta en una bandera de supuesta "progresía, laicismo y modernidad", esconde un profundo complejo de inferioridad y un preocupante tic autoritario hacia lo andaluz y lo sagrado.
Hemos asistido estos días a debates donde se equipara, sin el menor pudor intelectual, la explosión comunitaria, mariana y festiva de nuestra tierra con el fundamentalismo teocrático de países en conflicto. Se llega a escupir el desprecio hacia nuestras devociones más arraigadas tildándolas de "matarse por una muñeca de escayola". Pero el verdadero peligro no es el insulto chabacano ni........
