La carcoma silenciosa: desconfianza y tiranía del mensaje
Dos jóvenes con sus móviles. / Ferran Nadeu
En el microcosmos de una hermandad, la junta de gobierno es el motor que transforma la devoción en patrimonio, caridad, formación y culto. Sin embargo, existe un patógeno invisible que, una vez cruza el dintel de la casa hermandad, casi reptando, resulta más destructivo que la oxidación de la plata o el hongo en la madera policromada: la desconfianza.
Esta erosión no suele manifestarse con un gran estrépito en el cabildo. Comienza, de forma sibilina, en la palma de la mano: en la pantalla del teléfono móvil.
Los grupos de mensajería instantánea se han convertido en el escenario más resbaladizo de la vida cofrade. Lo que nació como una herramienta logística es hoy el caldo de cultivo para el recelo por tres razones fundamentales:
La pérdida del matiz y el rostro: en la vida de hermandad, el........
