Sobre el dichoso corte
Absurdo pensar que la ruptura generacional y la ausencia de puentes de que tanto se habla tenga una sola línea de corte. La historia no opera con semejante limpieza. Pensando más bien en cortes varios sobre una misma franja de tejido, cabría echar mano de esa grieta que hemos vuelto tópico, la que separa a los analógicos de los digitales y, dentro de estos, a los reconvertidos de los nativos. El vano que los separa es, sobre todo, de velocidad de procesamiento y de comprensión, con todo lo que, queriendo llegar antes, la rapidez va dejando fuera, saca del foco, impide procesar neuronalmente, pues las sinapsis y sus encadenamientos se mueven por sus pies, no por los circuitos de silicio. Nada discursivo (que sigue un curso), argumentado (de ideas bien pegadas), reflexionado (vuelto a doblar en la mente), saldrá de ahí. Lo hará por ellos la IA, hasta que ésta les dé la carta de despido.
