Maquiavelo y la resistencia al cambio
A inicios del siglo XVI, Nicola Maquiavelo formuló en El Príncipe una de las intuiciones más interesantes y actuales sobre el poder y el cambio político. Afirmaba que no hay nada más difícil, peligroso ni incierto que introducir un nuevo orden de cosas, porque quien impulsa la innovación se encuentra con la oposición activa de quienes se benefician del orden antiguo y sólo con el débil apoyo de aquellos que podrían ganar con el nuevo. No es una frase moral ni un lamento: es una descripción fría del funcionamiento real de las sociedades.
El sentido profundo de esta idea sigue plenamente vigente. Maquiavelo nos dice que el problema central de la innovación no es técnico ni intelectual, sino político. Los perjudicados por el cambio son visibles, concretos, bien organizados y conscientes de lo que pierden; los potenciales beneficiarios son dispersos, futuros e inciertos. Por eso, los primeros luchan con determinación mientras los segundos dudan, callan o esperan. Esta asimetría explica por qué reformas ampliamente racionales, eficientes o necesarias chocan con resistencias enormes y, a menudo, fracasan........
