La primera impresión no miente
Nuestro cerebro reconoce patrones. Detecta en esa persona gestos, silencios o formas de mirar que ya vivimos antes / Crédito: Diego PH en Unsplash.
A todos nos ha pasado. Esa amiga que cae genial a todo el mundo, que es amable, generosa, que nunca dice una palabra fuera de lugar, y que sin embargo a nosotros no termina de convencernos. Lo disimulamos bien, sonreímos cuando toca, seguimos la conversación, pero por dentro hay una distancia que no logramos cerrar. No sabemos explicarlo del todo, y precisamente por eso nos incomoda: no hay un argumento claro al que agarrarnos, solo una certeza silenciosa que se resiste a desaparecer.
Muchos........
