Sublimes o mojonacos pero temporales
Peanas para instalar las esculturas gigantes en el puerto. / l.o.
Ya estamos más cerca de poder observar embelesados las horteradas de estatuas que van a colocar en el puerto de Málaga a la entrada. El Puerto hace bien, exhibe sin entrar en si lo expuesto es sublime o chocarrería. Y solo por seis meses. Exposición temporal. Miles de selfies, algún columnista bramando en la prensa, un cultureta llorando, otro eyaculando y aquí paz y después desmonte. Y a otra polémica, Mari Pili.
La directiva del Puerto se reúne el viernes y seguramente decidirá que se expongan las obras y que en seis meses se retiren. Así tenemos algo de lo que hablar.
La Consejería de Cultura de la Junta, por su parte, se ha limpiado el culo con los papeles que diversos colectivos, sociales, culturales, vecinales, le han enviado. Dice que no se su competencia, dado que esa zona no es BIC, Bien de Interés Cultural. No siempre se muestran tan resueltamente no intervencionistas.
Los técnicos de la Delegación de Cultura de la Junta de Málaga han visitado el espacio y han constatado que los pedestales se encuentran fuera de la delimitación del conjunto histórico de Málaga, a unos 40 metros del límite sur del BIC. Solo cabría añadir: uyyyyy. Por poco. Por cuarenta metros. En cualquier caso, habría que esperar a ver qué efecto hacen los estatuones en nuestro sistema digestivo, en nuestra visión, en el turismo, en Instagram y en los viandantes e incluso en los noticiarios televisivos intercomarcales. Los del PSOE han tildado de agresión la colocación de estas estatuas. Es un término muy de moda este. Que se lo digan a Irán, a Ucrania o a Venezuela, casos muy distintos entre sí pero verdaderamente importantes comparados con que unos pastiches se exhiban seis meses en ese privilegiado lugar para el que, por otra parte, no ha habido ninguna idea brillante. Dejar el espacio libre no se contempla. Tenemos horror al vacío. Y un gusto regulá.
