Soñar con Santa María de la Victoria
Novena a la Virgen de la Victoria en la Catedral de Málaga. / Eduardo Nieto
Una bonita tradición nos recuerda que hace más de quinientos años, cuando las tropas cristianas que asediaban Málaga atravesaban momentos difíciles y estaban a punto de retirarse, el rey Fernando el Católico, que las capitaneaba, tuvo un sueño en el que la Virgen le daba ánimos. Poco después, la ciudad se rindió y aquella imagen de María quedó para siempre vinculada a la historia de Málaga: el rey regaló una hermosa imagen, bajo la advocación de Santa María de la Victoria, que se custodia en el santuario que lleva su nombre y se pasea entronizada en el corazón de sus hijos e hijas.
Alentados por esta bella historia, os invito a que superemos juntos las dificultades y conflictos que hoy nos asedian y provocan desánimo y confiemos en que siempre hay caminos nuevos cuando nos dejamos acompañar por Dios. Santa María de la Victoria, con su auxilio materno, nos invita, también hoy, a seguir soñando y venciendo en nuestras batallas cotidianas. Pienso especialmente en tres:
La primera batalla es contra la autosuficiencia. Vivimos en una cultura que nos susurra, con la fuerza de las redes sociales, que podemos caminar solos, que no necesitamos de nadie y que tenemos que ser capaces de resolverlo todo por nosotros mismos. Pero, si entramos en nuestro interior, descubrimos que no somos autosuficientes: necesitamos a los demás y........
