El algoritmo del descontento
El presidente de Vox, Santiago Abascal. / Álex Zea
La ultraderecha sigue avanzando y conquistando votos en democracias consolidadas, gobernando en algunos países y regiones, acumulando cada vez más adeptos en unos y otras. Algo que hace apenas unos años sería impensable y que ahora ocurre como si nada. Se ha convertido en la tendencia política. Ya escuchamos sus exabruptos a cualquier hora. Y se ha normalizado el insulto y el desprecio como parte........
