Málaga CF: el derecho a ilusionarse
Juan Gómez 'Juanito', con la camiseta de CD Málaga, tras su fichaje en mayo de 1987. / L:O.
Hay semanas en las que una ciudad vuelve a parecerse a sí misma. Sucede pocas veces, porque las ciudades modernas tienen una habilidad extraordinaria para disfrazarse de cualquier cosa menos de ciudad. Un día son destino turístico, al siguiente polo tecnológico, luego capital cultural, sede de congresos, escaparate inmobiliario, marca global y, si queda un hueco entre tanta etiqueta, lugar donde todavía vive gente. Málaga, que en los últimos años ha aprendido a salir muy guapa en las fotografías, vuelve estos días a mirarse en un espejo más antiguo, más sentimental y quizá más verdadero. Ese espejo tiene dos colores, blanco y azul, y se llama Málaga Club de Fútbol.
Imágenes del recibimiento al Málaga CF antes del partido contra el Racing
Así ha recibido la afición del Málaga CF al equipo a su llegada a La Rosaleda, antes del decisivo partido contra el Racing / Gregorio Marrero
La ciudad y su espejo blanquiazul
El Málaga se juega la vida, que es una forma exagerada de hablar y al mismo tiempo bastante exacta. En el fútbol siempre se juega la vida y luego, al día siguiente, uno descubre que la vida sigue, que el panadero abre, que el autobús llega tarde y que el vecino continúa pensando que el rellano es una prolongación natural de su trastero. Pero también es verdad que hay vidas simbólicas, vidas pequeñas, vidas compartidas, vidas de domingo por la tarde, transistor, grada, bufanda, padre, hijo, abuelo y amigo que ya no está. Y esas vidas, cuando el balón empieza a rodar en una eliminatoria de ascenso, se ponen todas de pie.
A Málaga le hace falta el Málaga en Primera. No por una cuestión de vanidad provinciana, aunque algo de eso también hay y tampoco conviene pedir perdón por ello. Otras ciudades presumen de catedrales góticas, de tranvías silenciosos, de museos nórdicos y de una calidad de vida que suele consistir en pagar una cerveza a precio de notario. Málaga puede presumir de muchas cosas, pero también necesita presumir de equipo. De equipo grande. De equipo en la élite. De esa presencia semanal en el mapa emocional del país que concede el fútbol con una autoridad que no tiene ningún folleto municipal, ninguna........
