Ceuta: Sánchez, pecado mortal
Ceuta ha marcado el verano. Es el gran problema de Sánchez. Y de España. El telón de fondo es muy complejo, pero el pecado mortal del presidente es haber dejado que Ceuta sea un polvorín. El Gobierno no podía irse de vacaciones. El Estado de alarma siempre es factible, al menos para el Consejo de Ministros.
¿No se podía decretar antes el mando único y tomar las urgentes medidas de apoyo económico? Ha sido una colosal insensatez dejar a los 80.000 ceutíes con una ciudad ‘okupada’ por 8.000 inmigrantes (al parecer, 2.000 menores), con la lógica irritación, el miedo a los «invasores», la vida paralizada y una angustia creciente ante el futuro. ¿Podía, al final, Marruecos tragarse Ceuta? Poco probable, excepto para quienes durante todo julio — y aún hoy — han sufrido una pesadilla que trastoca su vivir diario y todos sus planes.
¿Por qué esta dejadez que tenía que llevar al presidente Vivas a la exasperación, cuando el Gobierno no hacía gestos visibles de existencia? ¿Bolaños es el «ministro para todo», pero Sánchez acumula todo el poder y no hay un........
