Colombia, cuando tiembla el alma
No hace mucho he visitado Pereira, allá en el colombiano Eje Cafetero. Me pedían entonces un análisis sobre el terreno sobre el hermoso vergel paradisiaco y sus posibilidades de desarrollo turístico, complementario del renacer de una tierra que emergía a su propia paz, siempre con matices. El primer diagnóstico en turismo, antes que la conectividad, la calidad de los servicios, la relación calidad precio, etc. era clara: la seguridad —física, jurídica, etc.—. Lo tenían casi todo, pero al margen de los procesos económicos genuinos, de las amenazas latentes, estaba el temblor, la geología; con eso no contábamos mientras disfrutábamos de la gentileza de nuestros anfitriones, de la sorpresa de las magníficas instalaciones hoteleras, de la naturaleza más espléndida, de una gastronomía exquisita. Hoy Colombia ha de resurgir de un drama, Risaralda en particular, y es seguro........
